- Voto en blanco computable = Vaciar escaños -

Bienvenido, Invitado
Nombre de Usuario Contraseña: Recordarme

Crisis-soluciones ?
(1 viendo) (1) Invitado

TEMA: Crisis-soluciones ?

Re: Crisis-soluciones ? hace 7 años, 11 meses #1161

  • Ramon
  • DESCONECTADO
  • Navegador Experto
  • Temas: 82
  • Karma: 0
Una linea a seguir: Economia social de mercado

Se debería debatir que modelo debemos seguir, una adaptación al entorno actual de las teorías de A.Muller, sobre la Economia Social de Mercado.

? Plena responsabilidad de políticas fiscales (adaptando a la necesidad de políticas eco. contraciclicas)
? Transparencia económica (frente opacidad de mercados, frente cont.creativa, información asimétrica Arkelof)
? Control estatal de monopolios (frente excesos de grandes corporaciones)
? Políticas redistributiva de ingresos (real)
? Garantía jurídica (real, las normas existen, no se hacen cumplir)
? Salario mínimo (adaptado a la realidad)
No se debe confundir la ESM con la Economía del bienestar

Re: Crisis-soluciones ? hace 7 años, 11 meses #1162

  • txuri
  • DESCONECTADO
  • Navegador Platino
  • Temas: 637
  • Karma: 3
El reto de la izquierda frente a la crisis financiera

Lo que caracteriza a la crisis actual es su intensidad, por el volumen da capitales afectados, y su amplitud, porque es verdaderamente global


Cuando la crisis financiera se ha extendido ya por todo el planeta (comenzando a afectar incluso a las periferias que se suponía que lograrían eludir sus efectos) no hay ya posibilidad de disimular su origen inmediato: la permisividad de la administración Bush y de la Reserva Federal que facilitó que los bancos hipotecarios norteamericanos generasen millones de títulos muy arriesgados y que los distribuyeran disimuladamente por todo el sistema financiero mundial.

La gestación y el desarrollo de la crisis
Una de las prácticas financieras más extendidas y típicas de nuestra época consiste en "titularizar" los activos, es decir, en convertirlos en otros productos derivados de los anteriores para conseguir liquidez y rentabilidad de lo que solo sería puro papel si se dejase quieto.

Siguiendo esa práctica, docenas de bancos de inversión adquirieron los títulos hipotecarios que salían de la banca estadounidense, primero, con altas dosis de solvencia pero, poco a poco, convertidos en "basura", cuando estaban suscritos por individuos sin suficiente capacidad financiera como para hacer frente a las obligaciones que conllevaban si su situación laboral o financiera empeoraba.

Cuando estas hipotecas, llamadas basura o subprime en la jerga financiera se quedaron en el aire porque sus titulares dejaron de pagar, perdieron su valor, y así, los bancos que las habían emitido, primero, y luego quienes las habían ido adquiriendo sucesivamente en las operaciones de titularización tuvieron que ir registrando en sus balances las inevitables pérdidas patrimoniales correspondientes.

Grandes bancos empezaron a quebrar o a mostrar pérdidas muy elevadas y estalló entonces una crisis hipotecaria en Estados Unidos.

Pero esta crisis inicialmente localizada estaba condenada a ser algo más que una simple crisis hipotecaria en aquel país porque las hipotecas basura o, como los llamaron luego, los "productos tóxicos", circulaban por todo el mundo y, para colmo, lo hacían en "paquetes" en donde había hipotecas buenas y otras malas que la Reserva Federal había autorizado justamente para disimular el riesgo y, así, hacer más fácil su circulación.

Los bancos y entidades financieras de todas clases que habían comprado todo ese tipo de paquetes y títulos comenzaron a registrar una descapitalización galopante: lo que antes habían contabilizado como activos rentables de alto valor, pasaban a ser papeles sin valor alguno (por eso, una de las reivindicaciones que ahora hacen estos inversores es que los activos de esta naturaleza no se contabilicen por el valor de mercado, una propuesta verdaderamente paradójica y sorprendente porque hasta ahora todo el mundo había dicho que si el mercado sirve para algo es para fijar el precio de las cosas). Y cuando se descapitalizaban, disminuía lógicamente su capacidad para ofrecer liquidez a los demás.

Y además o al mismo tiempo, cuando los bancos internacionales empezaron a ser conscientes de que tal riesgo estaba extendido entre las inmensa mayoría de las entidades bancarias, comenzaron a desconfiar una de otras a cerrar el grifo de los préstamos que constantemente se dan entre ellos para disponer de liquidez creciente y así seguir prestando y creando más y más dinero que es lo que les proporciona rentabilidad y poder (hay que recordar que los bancos tienen la capacidad de crear dinero bancario: cuando una persona deposita los 100 euros que supongamos que hay en la economía en un banco y éste presta 80 a otra, ya no hay 100 euros en la economía euros sino 180).

Así fue cómo la inicial crisis hipotecaria USA en una crisis financiera global que tampoco podía quedarse en solo en eso.
En cuanto los mercados financieros comenzaron a dar muestras de perturbación y de falta de liquidez se produjeron como consecuencia dos fenómenos inevitables: por un lado, la desviación de los fondos especulativos desde los mercados financieros e inmobiliarios en crisis a otros en donde también hay tendencias más o menos constantes al alza de precios, el del petróleo y los alimentarios. Así se produjo la terrible subida de precios que afectó a la economía real encareciendo toda la actividad que utiliza esta fuente energética y a los productos alimentarios de la población más pobre del planeta.

Por otro, cuando se cerró el grifo de la financiación se produjo una progresiva parálisis de la actividad económica productiva que, como es bien sabido, puede aguantar muy poco tiempo sin financiación.
Finalmente, pues, la crisis hipotecaria local se había convertido en una crisis real y global.

Lo que la crisis pone al descubierto

La crisis que estamos viviendo no es exactamente nueva. Se han dado otras en años anteriores originadas también por burbujas que disparaban la especulación hasta que reventaban llevándose por delante primero a bancos e inversores y luego y con más fuerza a la actividad económica y al empleo.
Pero lo que en esta ocasión resulta distintivo es su intensidad, por el volumen de capitales afectados, y su amplitud, porque es verdaderamente global. Y es la combinación de esas dos característica lo que le da una magnitud y virulencia extraordinarias. Se trata, por decirlo de una forma gráfica, de un cambio de calidad provocado por un incremento extraordinario de la cantidad.

Y va a ser una crisis de tanta magnitud y peligrosidad que va a ser seguramente irremediable que el propio capital busque alternativas radicales al actual orden financiero internacional. Alternativas que, como señalaré inmediatamente, no tienen por qué ser positivas desde el punto de vista de mejorar el bienestar global y las condiciones de vida la mayoría de la población mundial.

Eso es así porque aunque traten de disimularlo, la actual crisis ha puesto sobre la mesa fallos que afectan a mecanismos básicos de los que depende el funcionamiento actual de las finanzas internacionales. Los principales son los siguientes:

a) La libertad de movimientos de capital, un principio que se da como inexcusable a pesar de que no hay fundamento científico alguno que lo justifique y que, como estamos comprobando, más bien provoca un desorden generalizado porque está principalmente al servicio de las operaciones especulativas que resultan letales para el no solo para la economía productiva sino para el equilibrio financiero.

b) El funcionamiento desregulado de los mercados financieros (o regulado solo para permitir todo a los especuladores) que no solo se ha comprobado completamente ineficaz para aliviar el riesgo, como se decía, sino que se ha mostrado como su principal fuente.

c) El fracaso histórico de los bancos centrales independientes que no solo no han sabido prever ni resolver la crisis sino que se puede decir que han sido sus concausantes, como por ejemplo y principalmente en Estados Unidos.

d) La desnaturalización de la actividad bancaria que ha convertido a los bancos en suministradores de fondos a los mercados especulativos en lugar de consolidarlos como financiadores de la actividad productiva.

e) El irremediable recurso al Estado cuando se producen desequilibrios de envergadura.

f) El coste tan grande que finalmente acaba por suponer el mantenimiento de privilegios para los poderosos en forma de paraísos fiscales, secreto bancario, opacidad en las relaciones financieras, etc.

En definitiva, todo esos aspectos responden a las transformaciones estructurales e institucionales que se han ido dando en los últimos decenios para hacer que la hipertrofia de los flujos financieros derivase en mayores ganancias para el capital. Y el problema que refleja la crisis es que si la tendencia a la financierización de la economía se deja llegar al extremo, como ha ocurrido, es el propio capital el que se encuentra en peligro
.
Por eso, y a diferencia de lo ocurrido en otros momentos y crisis anteriores, ahora van a tratar de ponerle freno. Seguramente, incluso llevando a cabo reformas que hasta ahora más bien estaban en la agenda de movimientos alternativos. De ahí que el propio Obama llevara en su programa la eliminación de los paraísos fiscales o que Sarkozy hable nada más y nada menos que de la refundación del capitalismo. Como tampoco me extrañaría que incluso recurran a algún tipo de tasa internacional que de alguna manera desincentive los movimientos especulativos.

La cuestión, sin embargo, estriba en que no se trata solo de eso porque incluso aún llegando lo más lejos posible que pudieran llegar en ese campo, se está dejando de lado una cuestión fundamental, que es la que constituye el origen mediato de la crisis y la que debería ser el eje sobre el que la izquierda mantuviese una auténtica alternativa política.
Explicaré la cuestión con un poco de detalle.

Para hacer frente a la crisis financiera se necesita efectivamente afrontar la lógica financiera que se encuentra hoy día degenerada y para ello hace falta actuar inexcusablemente y con medidas concretas de las que no puedo ocuparme ahora en los siguientes frentes:

a) En la actividad bancaria, poniendo fin al proceso de desnaturalización que he mencionado arriba, garantizando que los recursos del ahorro privado o público se canalicen efectivamente hacia la actividad productiva.

b) Regulando con disciplina las actividades financieras, creando nuevos instrumentos fiscales, estableciendo desincentivos, restringiendo la libre circulación, prohibiendo productos financieros "de casino", entre otras medidas.

c) Restringiendo la independencia de los bancos centrales, sometiendo el gobierno de la política monetaria al del conjunto de la actividad económica.

d) Estableciendo un nuevo orden monetario internacional para evitar los problemas que ocasiona el mantenimiento como moneda de referencia de una moneda, como el dólar, hoy día sin respaldo auténtico y en un proceso de creación descontrolado.

El reto de la izquierda
Ahora bien, el problema está, como avanzaba antes, que ni siquiera todo ello será suficiente porque detrás de todos los factores inmediatos que han desencadenado la crisis hay otro mediato que no se está abordando.

Me refiero a que la deriva hacia la financierización que produce y ha producido los problemas que estamos viviendo se origina por un debilitamiento progresivo del sector real de las economía como consecuencia del incremento de la explotación del trabajo que se traduce en la desigualdad creciente, en la disminución de los salarios reales y en el gasto público insuficiente. Todo lo cual provoca una constante caída en la tasa de rentabilidad que lleva a los capitales hacia el universo financiero.
El corolario de todo esto es que para hacer frente de verdad a la crisis no basta solamente, ni siquiera, con realizar los cambios que he mencionado en el ámbito financiero (que son, en cualquier caso imprescindibles) sino que además hay que revertir la pauta tan desigual de reparto que hoy día predomina.

Y es precisamente por ello que la tarea principal que deberían abordar hoy día los gobiernos si realmente quieren tener éxito a la hora de combatir la crisis es aumentar el gasto, olvidarse de las restricciones presupuestarias y del temor al déficit impuesto por los poderosos que no buscan sino cualquier argumento que les evite contribuir al desarrollo social.
En mi opinión, este debería ser el reto de la izquierda mundial en estos momentos: hacer que la crisis no se cierre con otra vuelta de tuerca neoliberal sino con un nuevo estado de cosas que de reinvierta la pauta de distribución de los últimos decenios.

No será fácil porque, como he expresado en otros artículos una parte de la izquierda está muda y otra silenciada, de modo que en todo este maremagnum de confusión y temor, los ciudadanos solo pueden alternativas al pensamiento neoliberal dominante si van a las periferias, si recurren a los medios y movimientos alternativos que hoy día no tienen ni suficiente fuerza ni siquiera la mínima convergencia que les hiciera más fuertes.
Por eso hay que hacer un esfuerzo muy grande para divulgar, para educar y difundir explicaciones y alternativas, pues sin ellas será imposible disponer de las palancas de contrapoder que puedan impedir que las respuestas triunfantes frente a la crisis sean las que convienen a los poderosos de siempre.
Como no quisiera terminar este artículo sin mencionar expresamente lo que está ocurriendo entre nosotros, en Andalucía, en el paralelo 36, me parece que lo oportuno es subrayar que estas últimas reflexiones son especialmente pertinentes en nuestra tierra.

Andalucía va a soportar de un modo especialmente doloroso esta crisis porque además de sus efectos generales va a padecer otros derivados de su dependencia del ladrillo, de la fragilidad de su sistema productivo y del fiasco que han supuesto las cajas de ahorro como motores del desarrollo sostenible y equilibrado. Por eso, aquí sería mucho más necesario que en otros territorios que el gobierno llevara a cabo con urgencia un impulso potente y decidido, sin temor a los cantos de sirena de quienes le hacen creer que el peligro es el déficit presupuestario, cuando la amenaza verdadera y cada vez más real es la renuncia al impulso público de la voda económica.

Si algo nos ha enseñado de verdad la crisis es eso.

Juan Torres López es catedrático de Economía Aplicada en la Universidad de Sevilla. Su web personal www.juantorreslopez.com

Re: Crisis-soluciones ? hace 7 años, 10 meses #1171

  • Ramon
  • DESCONECTADO
  • Navegador Experto
  • Temas: 82
  • Karma: 0
1-----------El tsunami silencioso

?Creo que se insiste mucho con la crisis financiera, menos aún con la crisis económica. Pero todavía menos con la energética y casi nada de la crisis alimentaría (la gran olvidada crisis, cuando debería ser la prioritaria, porque acaba creando hambruna)?.

2------------------------Enfoque sistemico/poner en cuestion el sistema

Un experto ingeniero en sistemas me indica:

?Los planes de estímulo no son más que reflejo de una desesperación. Todo el mundo sabe que a futuro lo más probable es que generen una hiperinflación, pero qué otra ?solución? hay a corto, si no se está dispuesto a poner en cuestión el propio sistema? Ninguna. Pan para hoy y hambre para mañana. Como he leído no sé donde es como el conductor ebrio que lo único que se le ocurre para evitar salirse de la carretera es pegar volantazos a diestro y siniestro. Ebrios de ?éxito? de las últimas décadas.?

3-----------------------------------------------
Manifiesto de los estudiantes post-autisticos:

1. La marginación de toda teoría que no sea neoclásica,
2. La falta de relación entre la economía que se enseña en las aulas y la realidad económica,
3. El uso de las matemáticas como un fin en sí mismo, en lugar de ser un instrumento,
4. Los métodos docentes que excluyen o prohíben el pensamiento crítico,
La necesidad de una pluralidad de enfoques que se adapten a la complejidad de la realidad económica estudiada.

www.paecon.net

4-------------------------------------------

Cualquier especie animal educa a su prole para que estén preparados ante los inevitables contratiempos de la Vida. Cualquier especie animal se alía ante las vicisutudes para lograr un Bien Común. Pero hoy día se hace justo lo contrario.....

humanismoyconectividad.wordpress.com/2009/01/07/la-trampa/

Re: Crisis-soluciones ? hace 7 años, 10 meses #1175

  • txuri
  • DESCONECTADO
  • Navegador Platino
  • Temas: 637
  • Karma: 3
inSurGente.- Diariamente somos bombardeados por informaciones confusas de alzas y bancarrotas de empresas que la mayoría desconoce. Salen una y otra vez "analistas" comentando las quiebras en cadena y las subidas bursátiles por anuncios presidenciales, pero ninguno explica lo que sucede en el planeta. Se habla de crisis, financiera, económica etc. Sin embargo ?como decía Rosa Luxemburgo- la economía burguesa se muestra incapaz de explicar la crisis, la revela como si fuese un castigo divino, una sorpresa esotérica que los levantó una mañana estival para narrarles, que de pronto algo huele en Dinamarca y que hay que echarlo a la basura.




Hablamos de crisis capitalista cuando matar de hambre a 950 millones de personas, mantener en la pobreza a 4700 millones, condenar al desempleo o la precariedad al 80% del planeta?ya no es suficientemente rentable para 1.000 empresas multinacionales y 2.500.000 de millonarios
Santiago Alba Rico


Diariamente somos bombardeados por informaciones confusas de alzas y bancarrotas de empresas que la mayoría desconoce. Salen una y otra vez "analistas" comentando las quiebras en cadena y las subidas bursátiles por anuncios presidenciales, pero ninguno explica lo que sucede en el planeta. Se habla de crisis, financiera, económica etc. Sin embargo ?como decía Rosa Luxemburgo- la economía burguesa se muestra incapaz de explicar la crisis, la revela como si fuese un castigo divino, una sorpresa esotérica que los levantó una mañana estival para narrarles, que de pronto algo huele en Dinamarca y que hay que echarlo a la basura.

Crisis sistémica, de un modo de producción, por qué se define así y no de otra forma.


El problema no es la crisis del capitalismo, no, sino el capitalismo mismo.
Santiago Alba Rico


El amigo Juan Kornblihtt se asombra de que casi todos los economistas definen la crisis como financiera y de como estos ideólogos del empresariado hacen un strip tease del sistema capitalista tratando de explicar como las finanzas, el empleo, la producción y el consumo son entes aparentemente disconexos que sólo suelen encontrarse en los manuales gordos que escriben los gringos y repiten los "progresistas rojitos".

Lejos del relativismo postmoderno, para quienes consideramos al marxismo un instrumento de análisis científico, la crisis se nos presenta de modo sistémico por la indisoluble vinculación de los diferentes momentos del hecho económico, es decir, de la forma en como los seres humanos se reproducen así mismos mediante la organización del proceso de trabajo que le permite satisfacer sus necesidades fundamentales con la utilización de medios de producción que le permiten servirse de la naturaleza como fuente integrada de la vida.

Así, Marx en los maravillosos Grundrisse (capítulo II) ubicó 4 momentos de un círculo que en cualquier espacio ser es o se convierte cada uno en el siguiente o en el anterior. La Producción, Distribución, Cambio y Consumo, son momentos de la reproducción material de nuestra existencia que históricamente evolucionan y se presentan de forma objetiva e independiente a nuestra voluntad individual y constituyen las relaciones sociales en los cuáles reproducimos nuestra vida.

Por tanto, cuando por televisión nos anuncian que Merril Lynch se vendió al 20% de su valor, que quebró Lehmans Brothers, HomeBank, Bear Stearns y cientos de mil millonarias corporaciones alrededor del mundo el asunto no puede ser culpa de decisiones irresponsables de entes individuales imbéciles, ni por la mala "suerte" en la ruleta de la bolsa. La explicación a todo ello se centra en funcionamiento estructural del modo de acumulación capitalista, en el corazón de su sistema, que permanentemente cabalga en el caos y la miseria que necesita generar para su funcionamiento.


¿Por qué se dan las crisis, que falla en la estructura?

Distante de la mediocre parcialidad y la mutilación del conocimiento integrador que defiende la burguesía, podemos entender que el sistema capitalista es caótico, y que en su seno conlleva una crisis tras otra, que a su vez sólo aparece a los ojos comunes en el instante en que la gran burguesía empieza a hallar dificultades de rentabilidad y por consecuencia se ahonda la contratara natural de la inmensa riqueza que se genera en el sistema, que no es otra que las hambrunas, miserias, precariedad y violencia desquiciante. Debido al espacio, me permito hacer una síntesis muy breve de ese andar anárquico, ineficaz y destructivo del sistema, ayudado por una sucinta exposición de la crisis de Natalie Moszkoska:

Veamos:

· El sistema está diseñado para la acumulación de capital, no para la satisfacción de las necesidades de quienes trabajan. La ganancia es el único motor de la actividad económica, por ello al burgués le es indiferente invertir en medicinas, drogas o tráfico de seres humanos, es un negocio como la marca de panes, puro y simple.

· El capital necesita incrementar la tasa de explotación al trabajo (su fuente de riqueza), forzado por la competencia global, lo que lo impele a depauperar y empeorar las condiciones de trabajo y existencia de los trabajadores en el mundo.

· El proceso de competencia va ahogando a millones de empresas, concentrando y centralizando la producción para aprovechar economías a escala. Esa es la única forma de fructificar los recursos técnicos para aumentar los beneficios, abaratar los salarios e incrementar la tasa de ganancia o variable decisión.

· La burguesía lucha por anárquicamente desarrollar la tecnología que le permitirá producir con menores costos (aumentado el tiempo de trabajo excedente expoliado por el patrón) y empobrecer relativamente a la clase obrera, al abaratar los medios de subsistencias que ellos mismos producen y que perciben como salarios cada vez más reducidos y insuficientes para adquirir todo lo que ellos mismo producen.

· Cada vez más el poder económico y su institucionalización (las organizaciones políticas de la burguesía) dominan el planeta y deciden por millones su destino. Atilio Boron comenta que a escala planetaria, 200 corporaciones reciben ingresos mayores al de todos los países del mundo salvo los 9 de mayores ingresos.

· La feroz competencia entre mega corporaciones y otras de menor ralea impulsa a la (SOBRE)producción, desesperada y absolutamente disociada de las necesidades sociales pertinentes a la humanidad.

· Por este mecanismo de concentración se reduce la cantidad de trabajadores ocupados, lo que constriñe la demanda efectiva de los bienes y servicios que una franja obrera produce y que otra más pequeña puede consumir, en detrimento de millones de obreros expulsados al Ejército Industrial de Reserva donde su depauperación, servirá al sistema para el sostenimiento de bajos salarios y aumentará la competitividad entre obreros para mendigar empleos de condiciones laborales infamantes.

· Con ello, se profundiza una brecha inmensa entre lo técnicamente factible de producir y lo efectivamente consumido.

· Como los consumos productivos (en maquinarias o bienes para crear otros bienes) no pueden adquirirse sin el desarrollo del consumo individual el sistema empieza a sobreacumular.

· La sobreproducción (de los bienes que poseen mayor valor) se hace mayormente manifiesta, y como decía Fourier, la pobreza surge de la riqueza. Así, millones de mercancías pululan en los anaqueles intentando cristalizar la plusvalía (savia vital del sistema) que conllevan y que difícilmente podrán materializar y que expulsará a los burgueses menos "competitivos", dilapidando inmensas fortunas producidas por la clase obrera.

· Ese recalentamiento se observa en anaqueles inicialmente repletos que no pueden renovarse de mercancías viejas, en mal estado et. Ello implica la paralización del crédito, el arreciar de las bancarrotas, el desempleo y la miseria acrecentada.
Es de por sí evidente que dialécticamente coexisten en el sistema contratendencias que frenan o amortiguan la evolución de estas bases funcionales, según períodos históricos de auge o retroceso de la lucha de clases. Sin embargo, la realidad nos muestra que a medida que se desarrolla el sistema, agudiza todas sus contradicciones y se muestra más reaccionario y salvaje.

¿Cómo combaten sus causantes la crisis? ¿Por qué nos engañan?


Puede preocuparnos que el virus tenga problemas para reproducirse o podemos pensar, más bien, que el virus es precisamente nuestro problema.
Santiago Alba Rico


Sucintamente se pudieran plantear 4 escenarios básicos de lucha:

1. El plano ideológico: Mientras en la realidad, los trabajadores son echados a la calle en millones, las empresas quiebran en el miles, la inflación se dispara y hace imposible la subsistencia, la Burguesía con sus órganos propagandísticos se dedica a explicitar subidas y bajadas de entre el 1% y el 4% de la bolsa y "revelar" que Nothern Rocks de Inglaterra quebró por la "avaricia y maldad" de sus dueños (lo que muestra la imbecilidad y mistificación ilimitada de ese "análisis"). Encubrir la crisis, y hacerla ver como un episodio externo al sistema es un éxito de la burguesía que repiten aquellos que se dicen socialistas y sólo corean con golpes de moral los manuales de los gringos neoliberales y Keynesianos (que son casi idénticos).

2. El plano económico: Las ayudas secretas y públicas de los gobiernos que groseramente sobrepasan el billón (millón de millones) de dólares y se manifiestan en Nacionalizaciones fraudulentas y los 700 mil millones de dólares emitidos sin ningún respaldo por EEUU, son formas de aligerar la inmensa destrucción de fuerzas productivas y posterior concentración y centralización de capital que hará más grandes a los burgueses de mayor capital y desaparecerá a franjas enormes de pequeño burguesía y burguesía de poco capital. Conllevando a que éstas arrecien la explotación más cruenta (e incluso fuera de la legalidad burguesa) contra los trabajadores que por el atraso de las maquinarias de sus pequeños patrones, deben compensar con más cantidades de trabajo y en peores condiciones.

3. La burguesía ya está implantando incluso en los países centrales del capitalismo: la extensión de la jornada de trabajo a 65 horas, la precarización del empleo como políticas económicas que radicalizará el capital para abaratar los salarios, hambrear a la clase obrera y someterla, con el fin de salvar la tasa de ganancia y reflotar el sistema.

4. El plano militar. La represión brutal que se está desarrollando en estos instantes es sólo un muestra de lo que se viene. La fascista ley retorno contra la inmigración en Europa, las vueltas de la cuarta flota en América y la perspectiva de que los países más industrializados irán a la guerra para salvar a sus burguesías decadentes (al igual que lo hicieron en la segunda guerra mundial para salir de la depresión de los 30) es el cuadro que se avecina.


¿Qué hacemos ahora?


Me voy de regreso a mis combates,
Porque es vieja costumbre en mí
Escribir el último verso del poema
En las barricadas heroicas del pueblo

Víctor Valera Mora


Es lógico entender que la solución no viene del plano individual, amerita de una sólida organización revolucionaria que desarrollo un programa claro y drástico, para un problema de tal magnitud. El necesario desarrollo de la subjetividad revolucionaria que habla el compañero Luciano Vasapollos puede acrecentar las esperanzas de una salida donde los genocidas perezcan como clase social.
Los "salvatajes" burgueses son realizados con capital ficticio, sin respaldo, proveniente de préstamos de préstamos de otros préstamos que jamás se van a pagar. Es decir, los vencimientos prontos de las deudas, la Próxima crisis de las tarjetas de créditos y los consumos artificialmente financiados van a implosionar con mucha mayor fuerza que la crisis de las hipotecas. Ante ello, no queda más que la lucha por develar la gravedad de la crisis, porqué nos afecta tan gravemente, entender que no existen salidas capitalistas a la misma, que no hay retorno a la socialdemocracia populista, y que la única vía que existe es la destrucción del sistema que hace aguas en las crisis ecológicas, energéticas, éticas, alimenticia, cultural que juntas se arrullan en el cuadro sistémico de la crisis.

Ahora más que nunca amerita la radicalización de nuestras posturas en defensa de la clase trabajadora y por la construcción de la alternativa a la barbarie: el socialismo científico. Cerremos la anacrónica caja de Pandora llamada capitalismo (en todas sus variantes)

*Manuel Sutherland

Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla.
Asociación Latinoamericana de Economía Marxista (ALEM)

Re: Crisis-soluciones ? hace 7 años, 9 meses #1185

CRISIS DE CIVILIZACIÓN

Buenos días a todos: Por supuesto que sigo con interés cuanto se escribe en este foro. En éste concreto (Crisis-Soluciones) encuentro las opiniones "demasiado economicistas" y, en su mayoría, con los clásicos planteamientos y soluciones "de izquierda". Por ejemplo (y sólo por vía de ejemplo) Manuel Sutherland, mi anterior intervimiente a través de Tsuri, termina: "Ahora más que nunca amerita (se impone, entendemos) la radicalización de nuestras posturas en defensa de la clase trabajadora y por la construcción de la alternativa a la barbarie: el socialismo científico".
Después de la experiencia del "socialismo real" deberían explicar en qué difiere éste de aquel y qué caminos nuevos intentan transitar para que se implante el "científico".
Entiéndaseme bien. Estoy convencido de que el capitalismo es intrínsecamente perverso e inhumano y contra él he luchado y lucho con todas mis fuerzas y posibilidades. Pero creo que su superación pasa por la capacidad que tengamos para crear una nueva civilización que pivote sobre estos tres ejes: atención a todos los derechos de la persona, atención a todas las personas y atención a la naturaleza, nuestra madre nutricia. En esta línea de la nueva civilización copio aquí el editorial del nº 73 de la revista "Cultura para la Esperanza" que refleja perfectamente mi pensamiento en este tema. Un abrazo. Fedro.


ECONOMÍA: TRÁGICA PERVERSIÓN ANTROPOLÓGICA.

?Mientras no cambien ?los dioses? no será posible cambiar nada?.
(Ramón Fernández Durán)

¡Luz, más luz, y coraje! Visión clara y voluntad comprometida. Porque quieren vencernos, desorientarnos. Primero nos dicen que nos hundimos sin remedio y a continuación salen de debajo de las piedras (de los bolsillos de los ciudadanos, queremos decir) millones y millones de dólares, euros, libras y toda la cohorte monetaria para reflotar la economía?de los financieros y banqueros, que serán nuestros salvadores. ¡Benditos sean! Si un banco se hunde, algo nuestro se hunde. Sacrifiquémonos, pues, por ellos para ser después felices a costa de su desbordante futura prosperidad que, cual maná gratuito, recaerá sobre nosotros en forma de valorización de nuestras ?buenas acciones? bursátiles que ellos administran. Y tampoco nos asustemos tanto, pues aún están intactos (e intocables) los dineros de los paraísos fiscales a los que todos los gobiernos respetan, y la reserva de billetes de 500 euros que acaparan las diversas y variadas mafias existentes a lo largo del ancho mundo. ¡Viva el becerro de oro y su esplendor, aun a riesgo de que su brillo nos ofusque y ciegue para no ver la sangre de los pisoteados por sus pezuñas!

Perdónesenos este ligeramente mordaz comienzo, cuando nos disponemos a reflexionar sobre la presente crisis económica, y más que económica, que ha adquirido dimensiones mundiales, y que, sin duda, debe abocarnos a una reflexión profunda no tanto o no sólo sobre la crisis económica cuanto sobre la crisis de civilización en que estamos inmersos, de la que esta crisis financiera es únicamente uno más de sus muchos síntomas. Ahí están las guerras que no cesan, la agonía del petróleo y la anemia de las energías alternativas, las luchas entre Estados por las materias primas, el avasallamiento de las multinacionales, la falta de una legislación adecuada al funcionamiento mundial de las relaciones de todo tipo, el inabordado con seriedad cambio climático, el abismo de inequidad y desigualdad entre pueblos y naciones, el hambre y la pobreza que no refluyen, el insaciable consumismo que nos devora, etc. etc.

¡Cómo querríamos que todos hiciésemos luz dentro de nosotros mismos para comprender lo que en estos envites nos jugamos y cómo deseamos corazones con coraje suficiente, heroico, como para alumbrar una nueva cultura que supere la insaciable sed de ?bienes? inferiores a nosotros y que nos convierten en enemigos de quienes deben ser nuestros amigos, los hombres todos, varones y mujeres!
No cabe este nuestro intento en un solo editorial. Vamos a dedicarle dos. En este primero intentamos escuchar palabras de otros que, al tiempo que nos iluminen, nos reconforten y afiancen en nuestras convicciones; pues vértigo da asomarse al empecinamiento con que por parte de muchos se nos quiere convencer de que las cosas son así y no tiene remedio, fuera de acomodarse a ellas y capear el temporal como mejor se pueda. Hablen otros esta vez, pero pensemos y reflexionemos todos. Nosotros nos hemos limitado a ordenar del mejor modo posible lo mejor que en ellos hemos encontrado y a ponerles en cursiva el título que mejor nos parece que les cuadra.

1º.- Los hechos:

?Europa lanza su plan de rescate para reactivar el sistema financiero. Las tres medidas clave del Eurogrupo son: 1ª.-Aportar liquidez a los bancos en apuros a través de la compra de activos. España dispone de 50.000 millones de euros para ello. 2º.- Recapitalizar las entidades con problemas mediante inyecciones de capital por la vía de la compra de acciones. El gobierno español descarta (por ahora) la aplicación de esta medida. 3º.- Garantizar la deuda de los bancos hasta el 31 de diciembre de 2009 con el objetivo de facilitar los préstamos a las empresas y el funcionamiento de la actividad financiera.? (En toda la prensa diaria del 13 de octubre de 2008).

?Europa respalda el sistema financiero con más de dos billones de euros. Las bolsas aplauden el plan de rescate y reaccionaron con una euforia sin precedentes. La de Madrid registró el alza más importante de su historia (10,6%), mientras en París, Francfort y Milán también se batían récorts con subidas aún mayores. Al otro lado del Atlántico, donde el Gobierno se mostró dispuesto a quedarse con hipotecas de riesgo, Wall Street rebotaba más del 11% al alza y, como Europa, recuperaba de sobra las fuerzas perdidas del pasado viernes.? (En toda la prensa diaria del martes 14 de octubre de 2008).

2º.- Escarnio a los pobres:

?Nissan anuncia un recorte de 1.680 empleos en Barcelona. El recorte deja sin trabajo al 37% de la plantilla, y conllevará miles de despidos en la industria auxiliar? (De la prensa del mismo día 14 de octubre de 2008)

?¿Cómo podemos encontrar fondos para salvar un sistema financiero en bancarrota y, sin embargo, no ser capaces de hallar los recursos necesarios para invertir en el desarrollo de todas las regiones del mundo, empezando por las menos afortunadas?? (Celestino Migliore, observador de la Santa Sede, a la Asamblea General de la ONU, recogido por la revista Vide Nueva, Nº2630)

?Se proponen 700.000 millones de dólares para salvar el sistema financiero de Estados Unidos, y ¿qué mayor emergencia que diez millones de niños que mueren cada año a causa de enfermedades que podrían prevenirse?? (Cardenal Madariaga en la Reunión Global sobre la Pobreza celebrada en Nueva York. Vida Nueva, Nº 2630)

?Las dos figuras clave de la Comunión Anglicana, los arzobispos Rowan Williams y John Sentamu, culparon a la avidez de los bancos -a quienes no dudaron en calificar de ladrones y despojadores- del desastre económico y señalaron que el mundo financiero no puede seguir indefinidamente manteniendo el grado de exención de escrutinio y regulación al que se ha acostumbrado?.(Vida Nueva, Nº 2631)

?Al igual que el resto de la gente, trato de comprender lo que está pasando y lo que queda por venir. Las únicas certezas que se vislumbran en toda esta confusión son que la crisis económica y financiera no tendrá los mismos efectos sobre ricos y pobres y que las reglas del juego las dictan y las cambian a su antojo los poderosos.
Hace al menos dos décadas que el FMI y el BM van impartiendo clases y dictando reglas de conducta a los países del Tercer Mundo para que saneen sus economías y estructuren sus finanzas. Vimos cómo se les exigía deshacerse de las empresas estatales rentables en el marco del famoso proceso de privatización. Y, para apreciar mejor el manjar, llegaron también las conminaciones sobre comercio internacional, con la abolición de las fronteras para los productos manufacturados y los capitales extranjeros, y la armonización de las legislaciones laborales y de inversión en base a las pautas de los países ricos?
Pero lo que era inimaginable es que, cuando los Estados del Tercer Mundo empezaban a tapar las brechas y a curar las heridas sociales, habiendo asumido que los Estados no deben interferir en la economía ni asistir a las empresas y personas, se viesen sorprendidos por los remedios recetados por los poderosos para atajar la crisis actual?. (Abdeslam Baraka. ?La crisis financiera vista desde Rabat?. El País, 13 de octubre de 2008)

3º.- Vergonzosa confesión de impotencia:

?Las múltiples intervenciones estatales para apuntalar a los bancos más averiados y envilecidos y a los sistemas bancarios que los albergan, pueden considerarse como premios a la trampa y al chanchullo. Pero además esas intervenciones no conseguirán detener la desbandada, si no van acompañadas de un conjunto de medidas rigurosas y radicales que impidan (más allá de la mano salvífica de los mercados que evidentemente no funciona) el mantenimiento de las prácticas actuales y que, luego, trasformen totalmente el orden capitalista actual.
Y digo trasformar y no sustituir, porque los que como yo estamos frontalmente contra la explotación capitalista y defendemos la igualdad en y desde la libertad, sabemos que, hoy por hoy, no tenemos una propuesta cabal, ni siquiera una hipótesis válida que poner en su lugar. Esta incapacidad es nuestra mayor frustración, nuestra más lacerante impotencia (El subrayado es nuestro), que no nos obliga, sin embargo, a aceptar las prácticas generales de latrocinio en que ha derivado hoy?. (José Vidal-Beneyto ?Bomberos pirómanos?. El País, 11 de octubre de 2008).

4º.- El autoengaño del progreso ?sin fin?, compartido por capitalistas y marxistas:

?La revolución de los combustibles fósiles (carbón y petróleo), que permitió sustituir y multiplicar (muchas veces) la capacidad de trabajo animal y humana, afianzaría de forma potente y definitiva la idea del progreso indefinido, del crecimiento ?sin fin?, y de los enormes beneficios derivados de la explotación sin freno de la naturaleza. A quién se le iba a ocurrir que esta borrachera de derroche de una herencia energética (luz arcaica concentrada), que había tardado 300 millones de años en formarse bajo la corteza terrestre, pudiera tener algún día fin; que pudiera iniciarse en algún momento la decadencia. Y eso que poco antes de que empezara la explotación del petróleo, Rudolf Clasius nos alertó acerca de la ley de la entropía (1850), la ley de la degradación inexorable de la energía. Pero esa ley absolutamente clave fue minusvalorada y desechada por todos los adalides del progreso, tanto burgueses como marxistas, pues empañaba la imagen incontestada de éste y la del desarrollo ?sin fin? de las fuerzas productivas, base de la teoría del ?socialismo científico??.Los nuevos ?dioses? que se habían levantado con la modernidad europea, y que se habían visto súbitamente apuntalados por la Revolución Industrial, en base al carbón, y más tarde debido también al petróleo, impedirían percibir que entrábamos en una etapa excepcional de la historia que, sin lugar a dudas, tendría conclusión? (Ramón Fernández Durán. ?El crepúsculo de la era TRÁGICA DEL PETRÓLEO, Pico del oro negro y colapso financiero (y ecológico) mundial?. Madrid. 2008)

5º.- Ídolos a los que adora sin vacilar la sociedad actual y tributo de sangre que exigen:

?A lo largo del siglo XX, y hasta hoy mismo, hemos asistido a una adicción mundial al oro negro, de la que se han beneficiado principalmente los sectores sociales más favorecidos por el actual capitalismo global. Pero la adicción alcanza cada vez más a las sociedades en su conjunto, y la veneración de la movilidad motorizada, del automóvil y la velocidad, se ha acabado convirtiendo en una verdadera enfermedad de las sociedades ?desarrolladas? o en trance de modernización acelerada. Una patología pues de dimensiones civilizatorias. El vehículo privado se ha acabado convirtiendo en un Moloch al que se sacrifica todo, ingentes cantidades de dinero en infraestructuras, cientos de miles de vidas cada año en el mundo, así como millones de heridos como resultado de la violencia vial?. (Fernández Durán. Obra citada)

? El pico del petróleo y el inicio del fin de la era de los combustibles fósiles pueden significar también la sacudida obligada de las conciencias, que es precisa para iniciar transformaciones en profundidad desde abajo, pues mientras no cambien los ?dioses?, no será posible cambiar nada. El ?fin de esta vida normal? puede ser un verdadero shock que haga que las sociedades despierten de su adicción al petróleo. Por eso el ?no más sangre por petróleo? (y tendríamos que añadir ?no más sangre por gas, carbón, etanol, biodiesel, uranio??) debería ser el lema que presida el debate, la movilización y la transformación social y productiva en el futuro, pues de él se desprende también la necesidad de caminar hacia una profunda transformación del modelo de sociedad y de las actuales estructuras de poder estatal y empresarial, pareja a una reducción del consumo energético?. (Fernández Durán. Obra citada)

6º.- Cuando la actividad productiva ?produce? ?males?:

?Uno de los problemas claves que tiene la humanidad es saber distinguir entre necesidades y deseos. Distinción que es fundamental para que la sociedad pueda estructurarse en torno a la satisfacción de las necesidades de todos los seres humanos. Problema que tiene, al menos, dos vertientes: por una parte, definir las necesidades que todos los seres humanos deben tener cubiertas y orientar las sociedades a conseguir su satisfacción, y, por otra, distinguir qué productos, bienes y servicios generados por la actividad productiva podemos considerarlos como ?bienes? en el pleno sentido de la palabra, y qué productos, bienes y servicios debemos considerarlos ?males?, también en el pleno sentido de la palabra. Por ejemplo, la producción de leche en un país de niños desnutridos sería la producción de un bien, pero la producción de un nuevo modelo de cualquier producto para sustituir a los que funcionan correctamente sería la producción de un mal. Así la economía no produciría sólo ?bienes y servicios?, produciría también ?males y perjuicios?, aunque la producción de ?males y perjuicios? genere empleo y beneficios económicos?. Alfonso Alcalde Maestre. ?El trabajo humano, principio de vida?. Madrid 2007. Editorial EDICE)

7º.- Tomar conciencia de los límites:

?Illich pensaba que la especie humana ha dominado el ?arte de convivir con las limitaciones del entorno? durante toda su historia, sin por ello sentirse pobre o necesitada. La adaptación de la agricultura tradicional a las vocaciones del territorio, o de la arquitectura vernácula a los materiales del entorno, hacían que la población se alimentara de las cosechas, o habilitara las edificaciones propias de cada lugar, como lo normal y correcto, sin añadir ni requerir lo que tenían en otros territorios. Sin embargo, Illich subraya que la sociedad actual ha destruido ese arte de saber convivir con limitaciones, desatando en los individuos humanos deseos ilimitados de determinados bienes y servicios, cuya carencia no solo es motivo de frustración, sino que se considera que atenta contra la propia dignidad de las personas: el ascetismo voluntario, tan valorado socialmente en otras culturas, ya no tiene cabida en la nuestra, en la que la condición de pobre se ha convertido en insulto?. (Naredo J,M., ?Illich frente al discurso económico dominante?. Madrid 26 de marzo de 2003, haitat.aq.upm.es/ajnar.html.)

8º.- Dejad a los pobres salvar al mundo:

?La Vía Campesina cree que la solución a la actual crisis de los precios de la comida se halla en la soberanía alimentaria. La soberanía alimentaria es el derecho de la gente a comida saludable, culturalmente adecuada, producida con métodos ecológicamente responsables y sostenible. Es el derecho de los gobiernos a definir sus recursos alimentarios y las políticas agrícolas del país sin perjudicar la agricultura de otros países. La soberanía alimentaria pone las aspiraciones y las necesidades de la gente que produce, distribuye y consume la comida en el centro del sistema de producción alimentaria y de sus políticas más que en las demandas de los mercados y de las empresas. La soberanía alimentaria da prioridad a las economías y a los mercados locales y nacionales y fortalece a los campesinos y a la agricultura de conducción familiar y producción alimentaria?. (La agricultura familiar sostenible puede alimentar el mundo ¡Tiempo para la Soberanía Alimentaria! Comunicado de prensa - La Vía Campesina (Roma, 14 de febrero de 2008). Delegación de la Vía Campesina en Roma: +393487276117. Esta dirección de correo electrónico está protegida contra spambots. Usted necesita tener Javascript activado para poder verla. . www.viacampesina.org.)

A partir de estos y otros textos y reflexiones y de la elaboración de nuestro propio pensamiento, nos atrevemos a formular la presente tesis que ampliaremos en el editorial siguiente:
?El malestar de la civilización actual, con sus negativas y trágicas consecuencias, se debe a una inversión de valores fruto de un error en la concepción de la persona humana. Dando por bueno que el ser humano es un ser necesitado, afirmamos que se ha invertido el orden jerárquico de las necesidades. Entre las necesidades (por llamarlas con terminología clásica) materiales, culturales, espirituales y contemplativas, se han absolutizado las primeras creando en el hombre una insaciable fiebre posesiva que le vuelve peligroso para sus congéneres; cuando es en la posesión de sí mismo, a la que le aboca la complección de las necesidades culturales, espirituales y contemplativas, donde encuentra la paz y la armonía con cuanto le rodea o vislumbra y le lleva al aquietamiento y a la activa felicidad compartida. No negamos que en el mismo interior de la persona esté el desequilibrio al que nos venimos refiriendo; pero afirmamos que mediante la introspección, le educación, la abertura al ser de todo lo existente y una adecuada estructuración de la sociedad, puede la persona sanar ese desequilibrio. Sanación que la realidad actual, donde ya solo hay una única humanidad, exige perentoriamente si no queremos conducir a la desaparición a la humanidad misma. Nuestra esperanza nos lleva a estar convencidos de que esta sanación es posible, y en ello estamos?.
De todo esto, pues, en el próximo editorial.
Página generada en: 1.24 segundos
Buy cheap web hosting service where fatcow web hosting review will give you advices and please read bluehost review for more hosting information.

Tenemos 102 visitantes y ningun miembro en Línea